Con la llegada del buen tiempo a la mayoría de las mujeres nos entra un miedo muy típico de estas fechas: ponernos el bikini. En estas fechas, la televisión se llena de anuncios de dietas, alimentos bajos en grasas y calorías, y productos de belleza para tener un cuerpo perfecto.
La marca irlandesa Kerry de productos alimenticios bajos en calorias ha creado una campaña para esta temporada que se ríe de los anuncios de productos de dietas.
Esta parodia, ha sido todo un éxito en Youtube, llegando a las 700.000 visitas. Este festival de clichés y estereotipos tratados con mucho humor, consigue que las mujeres se rían del absurdo de la presión que la publicidad crea en el género femenino cuando el verano se acerca.
Hace 20 años, en 1993, Bollycao lanzó una campaña bastante exitosa y con motivo de su aniversarios este año han decidido buscar a los mismos actores que encarnaron aquel mítico spot para volver a grabarlo. Apelar a la nostalgia siempre suele funcionar, y más si se trata de un producto que marcó a toda una generación.
Aquellos que comían Bollycao hace 20 años se han convertido en padres hoy, y este spot busca tocarles la fibra sensible, volver a transportarles a su infancia y sus meriendas con el famoso bollo relleno de cacao para conseguir que lo transmitan a sus hijos. ¿Lo conseguirán? Yo desde luego sigo siendo una fan de Bollycao!
Google Glass es ese pecualiar proyecto de Google que quiere revolucionar la manera en la que interactuamos con la tecnología llevándola directamente a nuestro rostro de una forma muy sutil.
Desde que salieron a la luz estas gafas futuristas de Google se dijo que eran el futuro. Sin embargo, los afortunados que ya han podido probarlas concluyen que aún quedan muchas cosas por pulir y mejorar. Estas son algunas de las críticas que recoge Business Insider:
1. La duración de la batería es pésima:
La batería de las Google Glass tiene una vida estimada de apenas 5 horas. Otros aseguran, sin embargo, que estas 5 horas son realidad 3. Nada bueno si hablamos de un “gadget” diseñado en un principio para acompañarnos durante todo el día.
2. Las gafas desorientan y dan dolor de cabeza al usuario:
Quienes ya han tenido la oportunidad de probar las Google Glass aseguran que las famosas gafas desorientan y que hacen imposible centrar la mirada en lo que tenemos alrededor. Además, producen dolor de cabeza y dejan al usuario literalmente “bizco”.
3. La pantalla resulta difícil de ver a plena luz
4. Imposible cambiar las opciones del dispositivo:
Algunos aseguran que las nuevas Google Glass hacen imposible el ajuste del volumen y el brillo de la pantalla. Tampoco es posible desconectar el wifi y el bluetooth (que aparecen siempre en modo “on”), reorganizar las tarjetas de las aplicaciones, modificar la pantalla por defecto y poner el dispositivo en modo “silencio” o “pausa”.
5. Los controles de voz están plagados de errores:
Hay dos maneras de controlar las Google Glass: mediante el panel táctil ubicado en el lateral de las gafas y mediante la voz. Para controlar las gafas mediante la voz, basta con decir “OK Glass” y emitir una orden. Pero lo cierto es que al “invento” de Google le cuesta descifrar nuestras órdenes, al menos por el momento.
6. Sigue siendo necesario tener un smartphone para utilizar las Google Glass en el exterior:
Las Google Glass no vienen equipadas con conexión de datos. ¿La consecuencia? Que gastamos más batería de nuestro smartphone y apuramos también al límite nuestra tarifa de datos.
7. Es difícil quitarse las gafas:
Las Google Glass no son flexibles y no pueden, por lo tanto, guardarse en el bolsillo ni ser colgadas del cuello de la camisa. Es cierto que las gafas vienen equipadas con una caja protectora, pero ésta resulta definitivamente demasiado abultada.
8. Es difícil responder a los mensajes:
Si hablamos claro y bajito y evitamos las contracciones gramaticales, es posible que logremos enviar con éxito algún email. Pero si las gafas no han entendido correctamente algo de lo que hemos dicho, tenemos que cancelar el mensaje y empezar de nuevo.
Los tatuajes forman parte de diferentes hábitos y prácticas con miles de años de antigüedad y estan presentes en múltiple civilizaciones desde los tiempos neolíticos.
Pero es desde hace unos pocos años que el tatuaje ha encontrado su lugar en los medios de comunicación, demostrando el aumento de aceptación general sobre este modo de arte y expresión personal. Es por eso que se ha convertido en un elemento destacado de muchas campañas de publicidad.
Hace un tiempo, Vichy apostó por esta nueva tendencia y se hizo famosa su campaña de marketing donde promocionaba su producto DermaBlend en el que participó Rick Genest, artista y modelo canadiense, también conocido como “Zombie Boy” por llevar tatuada la mayor parte del cuerpo.
Pero este no es el único ejemplo del uso de tatuajes en la publicidad con el fin de comunicar o transmitir ciertos mensajes, valores o estilos. A continuación, algunos anuncios creativos donde el tatuaje es el protagonista:
Igual que hizo Nespresso con George Clooney, ahora es Häagen Dazs quien utiliza al que es considerado “uno de los hombres más sexys del mundo”, Bradley Cooper, para su nueva campaña publicitaria.
Lo más curioso es que el concepto del anuncio es sospechosamente parecido al que lleva protagonizando George Clooney durante años. El nuevo spot de la empresa estadounidense de helados ha copiado el concepto de la marca de cafeteras y café: hombre sexy que cree estar seduciendo a una mujer muy bella, pero ésta sólo tiene interés por el producto que se publicita en el anuncio. Nespresso lleva utilizando este concepto desde hace años con mucha elegancia y gracia.
Häagen Dazs ha utilizado este mismo concepto, pero con mucha menos gracia y cayendo en el tópico. Los culpables de este fracaso publicitario han sido los creativos de la agencia Saatchi & Saatchi. El resultado es convencional, aburrido y muchas veces visto, aunque los helados de esta marca siguen estando muy ricos y Bradley Cooper sigue siendo muy atractivo.
Pues sí, ahora es posible con el nuevo vaso, bautizado como “Buddy Cup”, que ha lanzado Budweiser en Brasil.
¿Cómo funciona? El vaso viene integrado con un chip conectado a Facebook, de tal manera que cuando los usuarios chocan los vasos en una fiesta, se hacen amigos de manera instantánea en la famosa red social.
Para utilizar este original vaso, los usuarios tienen primero que escanear un código ubicado en la parte inferior del recipiente con su smartphone y conectar la “Buddy Cup” a sus perfiles en Facebook. Cuando dos “Buddy Cups” se tocan, una luz roja brilla en los vasos confirmando que los autores del brindis son ya amigos en Facebook.
¿Qué os parece este invento? Seguro que los más fiesteros lo encuentran muy útil.
Así es. Como artista, tiene que lidiar con el contenido escrito, con el contenido de carácter visual, con los social media y también con el email marketing. En cambio, en su cabeza de científico bullen el “tracking performance”, las operaciones, las analíticas y el seguimiento de campañas.